Olvidar el pago de un recibo o no tener saldo suficiente en 2026 puede salir muy caro. Los intereses de demora son el recargo que el banco aplica desde el primer día de retraso.
Suelen ser el interés nominal del préstamo más un porcentaje adicional (por ejemplo, el TIN + 2%). Se calculan de forma diaria sobre el capital que has dejado de pagar. A esto hay que sumar la "comisión por reclamación de posiciones deudoras", que suele ser una cifra fija (30€-40€).
La ley en 2026 limita los intereses de demora para proteger al consumidor de abusos. En préstamos personales e hipotecas, no pueden superar un máximo estipulado sobre el interés ordinario. Aun así, el coste total de un solo mes de retraso puede desbaratar tu planificación.
Más allá del dinero, el retraso prolongado puede llevarte a listas de morosos. Esto te impedirá contratar una línea de móvil, luz o pedir cualquier otro préstamo en el futuro. Ante la imposibilidad de pago, siempre es mejor avisar al banco antes de que el recibo sea devuelto.